El programa de este curso –que se desarrolla hasta finales del próximo mes de enero en el salón de actos de la FLM y que está coordinado por su Área de Animación y Ocio– se reparte a lo largo de seis jornadas en las que se mezcla la teoría y la práctica y en las cuales los propios alumnos conocen la evolución de sus conocimientos mediante una serie de exámenes.
En este caso, como en otros muchos, la lesión medular de los participantes en el curso no constituye ninguna barrera para poder hacerse cargo de cualquier tipo de perro. De hecho, tal y como señala Yago Barquero, responsable del área de Animación y Ocio de la FLM, el único requisito es “ser un usuario de la FLM al que le gusten los perros”.
Barquero añade, en este sentido, que pueden participar “personas de entre 18 y 65 años, que sean chicos o chicas, que vayan en silla de ruedas manual o eléctrica y que tengan una lesión medular cervical, dorsal o lumbar”.
No solo el perfil del participante en la segunda edición de ‘Educación y Cuidados del Perro mediante el Ocio’ es amplio. También es susceptible de tomar parte en esta experiencia casi cualquier perro.
La única limitación que impone Raúl Espinosa, coordinador, formador e instructor jefe de la Escuela de Formación Petuluku, es la de que el animal cuente con un adiestramiento adecuado.
“Siempre apostamos por todo tipo de animales, siempre y cuando hayan tenido una educación correcta. Tenemos desde terranovas, labradores, pastores blancos suizos, pitbulls”, destaca Espinosa.