
Según el coordinador de la Fundación People to People de uno de los grupos asistentes, Martin Schlecht,
“esta experiencia ha sido increíble para nuestros jóvenes que pueden ver todo lo que pueden hacer las personas con lesión medular”.
De esta manera, “se han podido poner en su piel gracias a las iniciativas que han organizado desde la FLM. Ha sido una oportunidad única que ninguno conocía”, ha asegurado Schlecht.
El coordinador ha explicado que “nuestra organización pretende mostrar otras culturas a nuestros jóvenes y gracias a esta iniciativa, entre otras, lo hemos conseguido”. Por último, ha añadido: “Nuestros jóvenes se han dado cuenta de la realidad de las personas con lesión medular, de su día a día. Estamos muy satisfechos con la labor de la Fundación del Lesionado Medular en España”.
Jóvenes
Dos de los 180 jóvenes que han participado en esta experiencia, Alana Zermeno y Jack Vander Voort, ambos de 15 años, han asegurado que ha sido “una experiencia fantástica”. Según Alana Zermeno, de origen mexicano, “España tiene una cultura muy diferente a la de otros países que conozco. Es muy diferente. Lo que más me gusta de este país es que las parejas muestran sus sentimientos en público y eso me ha chocado mucho”.
En cuanto a la Fundación del Lesionado Medular, Jack Vander Voort ha destacado:
“Nos hemos quedado impresionados cuando nos hemos montado en la silla de ruedas para hacer un circuito. Esto no se me olvida”. Asimismo, se ha mostrado muy satisfecho de poder haber probado “todas las pruebas organizadas por la FLM: la boccia, el tenis de mesa y los dardos”.
People to People
La historia de los programas culturales (Student Ambassador Programs) con jóvenes como “embajadores” de sus países comenzó en 1956, cuando Eisenhower asumió la presidencia de Estados Unidos. Eisenhower estaba convencido de que la única manera de evitar semejante conflicto era crear la comprensión internacional.
Inspirado por esta convicción, convocó una reunión especial de 100 líderes y personalidades de Estados Unidos, entre los que se encontraban Walt Disney, Conrad Hilton o Norman Rockwell, y les animó para que le apoyaran con el fin de crear un programa intercultural: People to People (pueblo a pueblo) que iba a facilitar el contacto de americanos con habitantes de otros países.
En 1963, los primeros “embajadores” estudiantiles hicieron un viaje para entablar nuevas amistades. Al regresar, Walt Disney abrió la atracción “It’s a small world” en Disneyland, inspirado por los objetivos e ideas de People to People. A partir de este momento, miles de jóvenes americanos cruzaron los límites internacionales con los programas educativos. Kennedy, Johnson, Nixon, Ford, Reagan, Bush Sr., Clinton y George W. Bush sirvieron People to People como presidentes honorarios.